miércoles, 23 de octubre de 2013

TAFALLA. IV Festival de Teatro del Tercer Sector

Presentación del IV Festival de Teatro del Tercer Sector

Gabalzeka - Tafalla.

Este año el Festival arranca con la feliz noticia de haber obtenido uno de los sellos de calidad con los que Escenamateur ha reconocido a cuatro certámenes nacionales.



Así ha comenzado la presentación del programa del Festival por parte de Irene Armendáriz, presidenta del Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Tafalla patrocinador del Festival y con la presencia de Marisol García y Javier Salvo en representación de Gabalzeka Teatro como organizadores.

El objetivo del festival es acercar al público aficionado obras de teatro realizadas en ámbitos de creación menos condicionados por las exigencias comerciales, apoyando la difusión del teatro amateur mas allá de sus espacios locales.

Así en las tres ediciones anteriores se han presentado trabajos de diferentes géneros y estilos,  realizados por grupos pertenecientes a distintas comunidades, con diversas estructuras y trayectorias; teniendo en cuenta el interés artístico y cultural de las propuestas y tratando de abarcar la diversidad de la oferta que genera el teatro asociativo.

El programa de este año mantiene estas características. En distintas claves de humor, inmersos en el drama o transitando por la tragicomedia pasarán por el escenario de la Casa de Cultura de Tafalla, personajes pertenecientes a clases sociales muy diferentes, movidos por intereses diversos en circunstancias históricas cambiantes.

La educación de un niño en el franquismo, la competencia de  dos grandes damas de la industria cosmética a lo largo del siglo XX , la historia de una familia en la España rural del siglo XIX, las situaciones  mas cotidianas y ridículas de nuestra vacía posmodernidad y un matrimonio patriótico en pleno siglo XXI atemorizado por las migraciones y miedos infundados; nos van a presentar de manera entretenida , a través del teatro, un fresco vivo y amplio de nuestro mundo.

Queremos disfrutarlo con el público, ese es nuestro objetivo. Por eso este año prolongamos la función con encuentros con los artistas y vamos a pedir la opinión del público sobre los espectáculos para premiar su aceptación.

Podéis descargar el programa en la web del Festival.




martes, 30 de octubre de 2012

Gabalzeka. 40 años de teatro aficionado en Tafalla

Javier Salvo presenta su libro. "Gabalzeka. 40 años de teatro aficionado en Tafalla".


Hola amigas y amigos !! Kaixo lagunok!!

Hace tiempo tuve el placer de poder leer uno de los últimos borradores de este libro escrito por Javier Salvo, es por ello,  si me lo permitís, quisiera aconsejar su lectura a todas las personas aficionadas al teatro amateur.

Personalmente creo que el libro de Salvo  -que el próximo miércoles 7 de Noviembre va a presentar en Tafalla-  trasciende mucho más allá que "la historia de un grupo de Tafalla".

Primeramente, porque va a ser la primera vez que se pública un libro especifico sobre el teatro amateur en nuestra comunidad, y eso ya es un puntazo, pero es que además en este libro se evidencia uno de los valores propios del teatro amateur, su enraizamiento en la comunidad a la que se dirige y de la que emana el grupo.

Ojala sirva este libro de inspiración para todos nuestros grupos y consigamos estar cada día más insertados en la realidad socio-cultural de nuestros barrios y pueblos, porque al hacerlo no solo extendemos la afición al teatro en la comunidad, además,  llenamos de prestigio nuestro quehacer teatral.

Javier Salvo, desmenuza toda la historia del teatro en su localidad en los 40 últimos años. Desde cuando no había ningún profesional y eran las propias personas aficionadas las que iban con su trabajo desinteresado, montando , enseñando, dirigiendo...., desde entonces hasta nuestros días. Todo un recorrido lleno de anécdotas, momentos tristes y momentos alegres, como el propio teatro. Drama y comedia en estos 40 años.

Pues eso, compañeras y compañeros, no os perdáis este libro.

Un fuerte abrazo!!

JOSU CASTILLO.


Publicado en el blog de Teatro Amateur de Navarra

martes, 23 de octubre de 2012

El chico de la última fila

Exitosa representación con lleno absoluto en Tafalla:
El chico de la última fila, de Teatro Estudio de San Sebastián (TESS), en el III Festival de Teatro del Tercer Sector Gabalzeka Tafalla 2012
Una pieza original de Juan Mayorga, dirigida por Manolo Gómez
La noche del viernes 26 de octubre pudimos disfrutar en una abarrotada Casa de Cultura de Tafalla con la tercera de las obras seleccionadas para esta edición del Festiva, lo que no significa haber sido elegida en tercer lugar. Como preámbulo, hay que señalar que entre las ochenta y cinco propuestas que llegaron para participar este año, había tres obras diferentes de un mismo autor: Juan Mayorga.

Este todavía joven y prolífico dramaturgo madrileño es también filósofo y matemático. Sus obras apelan a la inteligencia del espectador y plantean jugosos temas de actualidad desde múltiples puntos de vista, muchas veces contradictorios, dejando al verdadero intérprete –el público– que saque sus propias conclusiones.
 
Fue difícil quedarse solo con una de las propuestas presentadas ya que las tres están muy bien elaboradas y son igualmente rigurosas. Finalmente optamos por el montaje de Teatro Estudio de San Sebastián. La larga trayectoria del grupo –que ya cumple los 50 años– y la certeza de que realizan su trabajo a conciencia, es decir, con seriedad y alegría, volcó la balanza. Además, también en pasadas ediciones tuvimos en cuenta sus trabajos, siempre interesantes, por lo que ya era inevitable traerlos a Tafalla. Curiosamente, la película francesa Dans la maison, flamante ganadora de la Concha de Oro del festival de cine de Donosti, que también se ha llevado el premio al mejor guión adaptado, está construida a partir de El chico de la última fila. 
 
Vimos una obra con distintos ámbitos que, conforme se iba desarrollando la acción, parecían irse mezclando; y advertimos que los actores no solo actuaban sino que, simultáneamente, incluso narraban los hechos, en una especie de contraposición teatral que muchas veces está presente en las obras de Mayorga. Una nueva forma de escribir y de hacer teatro que imbrica un ritmo acelerado a las obras en las que se pueden desencadenar muchos y muy diversos acontecimientos.
 
Uno de los temas sustanciales sobre los que gira la obra es el de la educación académica. Juan Mayorga, que también se dedica a la docencia, comenta que su formación matemática influye en su obra, aunque El chico de la última fila es la única pieza donde aparecen las matemáticas; sirven como elemento dramático e hilo conductor, ya que establecen, junto a la filosofía, la relación entre dos alumnos que se enseñan las materias al alimón. Cree además que las matemáticas tienen una capacidad poética extraordinaria y que la noción de número imaginario, o la de matriz, o la de elipse, por ejemplo, albergan un mundo y poesía propios.

Lo que sí quedó claro y limpio es que todo es relativo, contradictorio, opuesto a sí mismo o de resultados equidistantes, ya que ese todo siempre depende del punto de vista, de la perspectiva que apliquemos y desde el lado de donde miremos.
TESS lo hace, con mucho rigor y eficacia, desde la última fila, –como el chico también–. Un lugar de vista amplio, alejado de la pizarra y del profesorado; la ubicación perfecta para ver al resto de la clase y el aula casi por completo. Un sitio privilegiado, sin duda, aunque parezca al revés.

¡Felicidades a TESS por la magnífica función!
 
Iosu Kabarbaien
Gabalzeka Teatro

martes, 15 de mayo de 2012

¡Que pase el público!



¡Que pase el público¡
por Javier Salvo.

Lo público es neutro, no tiene género ni clase social, no distingue generaciones, razas, nacionalidades ni ideologías. Lo público es inapropiable, es lo que pertenece a todos y todas.
El romántico Larra reconocía que el principal defecto en él era hablar sin que le pidieran opinión, entrometerse en todo. Le gustaba recorrer la ciudad, ese espacio público, sus plazas, calles, parques, mercados, cafés, librerías, restaurantes... Observaba a las personas que entraban y salían de los locales, de los portales, que paseaban, iban en coche... escuchaba sus ruidosas conversaciones, quería formarse una opinión: ¿quién es el público? y ¿dónde se encuentra?.

Lo que captaba y describe en sus artículos no merecía su respeto. Por todas partes encontraba cerrazones, gustos infundados, reacciones caprichosas, discusiones tontas, acciones sin objeto, pérdidas de tiempo, costumbres perniciosas...

Se metía en el teatro. Ahí creía que podía encontrar respuestas y conocer al público en su casa. El teatro es el templo donde el público “emite sus oráculos”[1] escribía. No le faltaba razón, es en el teatro donde el público se hace protagonista. Grotowski definía el teatro como “lo que ocurre entre actor y espectador”. Así que parece inconcebible un teatro sin espectadores, sin su presencia imprescindible. Pero si el público es un elemento esencial de la representación teatral, ¡qué pocas veces es objeto de reflexión cuando se crea, se critica o analiza un espectáculo!

No ha sido siempre así. Larra, como experto teatral, mostró muchas veces su preocupación por el público; pero desde Aristóteles que en su poética presentaba como objetivo del teatro “purificar al espectador”, grandes teóricos se han interesado por los efectos del teatro en el público. Brech apuntaba a los sentidos con su teatro para hacer al público sensible a la política, Lorca creía que el teatro era una escuela de emociones y se debatía en la duda de un teatro atento a los gustos escapistas del público o comprometido con una autenticidad agresiva. ¡Cómo recuerda la propuesta de Artaud! : un teatro como la peste trastornando y perturbando a la colectividad.

De todos modos siempre queda la opción frecuente de considerar al espectador como un agente externo, casi pasivo ante el hecho teatral, consumidor de ocio o de cultura, alguien a quien (como decía Lope de Vega) “es justo hablarle en necio para darle el gusto” y buscar su “vulgar aplauso” porque él es quien paga.

El teatro de aficionados cumple un importante papel como captador de públicos. No necesita como el teatro independiente en los sesenta plantearse como objetivo revitalizar el diálogo con el pueblo. El teatro amateur representa ese diálogo directo entre actores y espectadores porque surge del pueblo y en él encuentra sus más fervientes seguidores.

¿Qué podemos hacer para mantener la conversación?, para que los teatros se llenen no solo para ver al amigo, al pariente haciendo cosas increíbles o exponiendo sus habilidades y torpezas al escarnio público? Una compañera de teatro se lamentaba tras una función con media sala vacía en una representación memorable, cuando la semana anterior la misma sala se había llenado hasta rebosar con conocidos de aficionados.

En todo caso la dificultad de atribuir una función al teatro en una sociedad tan heterogénea, no exime de responsabilidad al teatro de aficionados de reflexionar sobre su papel frente a la ciudadanía que lo sustenta.

No se me ocurre otra cosa que proponer que dilatar el diálogo más allá de la representación, escuchar al público, darle nuevas oportunidades de manifestar su opinión, provocar encuentros, utilizar nuestras conexiones sociales en red... pero sobre todo reflexionar internamente en nuestros grupos sobre lo que hacemos y lo que pretendemos conseguir del público, revisando nuestros objetivos.

Escuchar al público, darle voz, observar sus reacciones e interpretarlas desde distintas perspectivas teóricas puede alumbrar este camino incierto del teatro.

Las butacas vacías presionan los teatros como las audiencias a las cadenas televisivas. El teatro amateur tiene un gran argumento a su favor en esta situación pero también una gran responsabilidad con el público, con un teatro en mayúsculas que revitalice la relación con los espectadores.

Más allá de ser una oferta de entretenimiento, el teatro amateur es una oferta de expresión y comunicación social abierta, diversa, compleja como el público al que se dirige y del que nace. Un importante referente teatral en todo momento histórico, que debe ganarse esa consideración cuidando lo que hace.

domingo, 27 de noviembre de 2011

LOS CADALZOS” PROTRAGONISTAS DEL FESTIVAL de TAFALLA


Este fin de semana el grupo de teatro de Olite “Los Cadalzos”, ha compartido protagonismo en el II Festival de Teatro del Tercer Sector con “Carracanachaca” de A Coruña.

El viernes 23 “Los Cadalzos” inauguraban la exposición “Teatro con afición” en la Casa de Cultura de Olite, leyendo un manifiesto sobre el teatro amateur e invitándonos a compartir un vino muy bien acompañado de otros alimentos de la tierra.

El sábado los compañeros de Olite disfrutaron con nosotros y el público de la más que satisfactoria representación del grupo gallego “Carracanachaca”y alargamos el buen gusto de la función con una agradable tertulia.

El domingo les tocó actuar. De eso va el teatro. En Barasoain un público amable disfrutó con la comedia que nos acercó este grupo tan cercano.

Los Cadalzos, han crecido desde que comenzaron con un taller de teatro el año 2006, bajo la influencia de una ciudad que tiene en su festival de Teatro Clásico y las fiestas Medievales los referentes culturales más importantes.

Así han puesto en pie un buen número de comedias clásicas y han participado con juegos escénicos medievales en las jornadas que se celebran en su ciudad. Su proyecto tiene como objetivo promover el gusto por el teatro, fomentar de la cultura y el encuentro en torno al arte de la interpretación.

En esta ocasión han seleccionado con acierto una curiosa comedia de Aristófanes de hace casi dos mil quinientos años. Interesante propuesta que nos descubre como el teatro desde sus orígenes ha pretendido entretener, pero también provocar la reflexión.

En esta obra con gran ironía se juega a que manden las mujeres y a darle la vuelta a la tortilla instaurando un régimen sin propiedad privada, libre y democrático.

La antigua comedia funciona, nos hace reír, sobre todo en las escenas de acción y reflexionar en las partes más narrativas.

El encuentro en Barasoain, también sirvió para reflexionar después de la representación sobre las dificultades, los aciertos y desaciertos de nuestro teatro. Con todo el cariño de quien comparte esta pasión por el teatro les animamos a seguir con la obra para mejorar el ritmo en algún momento y quizás sería necesario ilustrar mejor con acciones algunos chistes con los que Aristófanes se burlaba tanto de los hombres importantes como de los dioses de su Grecia, y que naturalmente no son los de ahora ni los nuestros.

Un montón de merecidos aplausos a Marisol, Elena, Petra, Marta, Rosamari, Maria Blanca, Adela, Luis, Ignacio, Carlos, Maricruz y Ander.

Muchas gracias por vuestro regalo.

Javier Salvo.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Amateur versus profesional


Parafraseando a Manuel Manquiña en Airbag “discutamos el concepto con el fin de discutirlo”
Versus no significa exactamente “en contra”. La palabra "versus" es un participio latino que significa "orientado hacia", "encarado a" o "en dirección a"… No está muy claro hacia dónde vamos unos y otros, más bien hacia dónde podremos ir en las actuales circunstancias; pero el teatro sobrevivirá a cualquier situación por catastrófica que se nos presente porque toda sociedad necesita un teatro donde mirarse. Un teatro que no requiere estas etiquetas que nos empeñamos en poner, porque el teatro para responder a clasificaciones, necesita de tantas categorías para ordenarlo como los seres humanos.

Pero si tenemos que partir en dos lo partimos y nos encontramos con que es una línea sinuosa y finísima la que separa a los dos colectivos, amateur y profesional, en el teatro.

Si lo queremos tener claro debemos centrarnos en algún aspecto concreto, por ejemplo el económico, para determinar dónde se encuadra cada compañía. Porque no nos vale como criterio la calidad. El teatro mortal se asoma a las butacas gratuitas y a las de 50 euros. Deberíamos cortar por tantos sitios, tener en cuenta tantos aspectos de la teatralidad para evaluar una compañía o grupo, que nos quedaría el pastel teatral desmenuzado con unos pocos pedazos rescatables para llevarse a la boca. Unos sabrían a afición, a pasión por el teatro, otros a rigurosa profesionalidad.

El criterio racional, científico, el económico, tan aparentemente distante de lo que es el quehacer teatral, también puede confundirnos. Cada vez son más los grupos amateurs que recurren a profesionales para enriquecer sus trabajos en aquellos aspectos que no llegan: pongamos dirección, técnicos, autores, montaje, incluso actores. También es cada vez más habitual encontrar profesionales que ante la imposibilidad de vivir ejerciendo su oficio, proyecten su capacidad artística en formaciones amateurs aunque ocasionalmente sigan ejerciendo su profesión teatral.

¿Qué nos separa entonces? ¿Es tanto? o ¿es tan poco? Mi interpretación es que estamos separados por una coyuntura político-económica. Suena bestia, pero si consigo explicarme es muy simple, elemental, creo.

El modelo neoliberal impulsa la privatización de los servicios públicos. El acceso a la cultura es un derecho constitucional que este sistema económico-político, apuesta por conseguirlo, favoreciendo la empresarización en el sector teatral. Evidentemente con la crisis el modelo entra también en crisis, los teatros se vacían porque no hay dinero para programar ni para pagar entradas; pero hasta el momento se sigue empujando hacia el sector privado. Las redes de teatro han impulsado el paso de las compañías amateurs a profesionales, reservando este espacio público en exclusividad para los grupos constituidos como empresas.

El sector amateur resentido, no tanto moralmente como económicamente, ha hecho valer su papel abriéndose camino de la mano de federaciones y administraciones sensibles a su labor, con circuitos específicos, impulsando muestras y festivales.

Y esto es lo que fundamentalmente y coyunturalmente nos separa, para unos las redes de teatro, para otros los festivales y muestras de teatro amateur. ¿Hay algo más?. Si, cada grupo o compañía hace su opción y se sitúa en uno u otro circuito, es opcional. Lo que no cabe es estar en todos los sitios como Dios. Es así.

En Navarra la separación entre compañías profesionales y amateurs empezó a gestarse hace unos veinte o treinta años. De aquellos ochenta resisten algunos grupos en los dos sectores; pero en la articulación institucional de esa disyuntiva, (A o P), en Navarra estamos en pañales. La Red de Teatros, las asociaciones de profesionales, tanto de gestores como de creadores, la federación de teatro amateur, las muestras y festivales de aficionados, tienen menos de tres años de existencia.

¡Ojala hubiéramos creado un espacio único!, un espacio público para la cultura sin restricciones ni categorías; pero hoy por hoy cada uno se ve obligado a jugar en su espacio, en este teatro dividido en dos.

Mientras no se dé esa situación, es lógico que nos incomode que los profesionales se presenten a festivales de teatro amateur. Somos lo que queremos ser, pero también lo que nos obligan las circunstancias. Si la necesidad lleva a los profesionales a acceder a los canales del teatro aficionado, ¿cuál va a ser nuestro espacio? ¿no es justo que nos dejen jugar a los aficionados también en el otro campo?. Lo único que pedimos es tener oportunidad de hacerlo en las mismas condiciones.

No hay espacio para la ambigüedad, para los “emergentes”. En todos los aficionados hay un resquicio para ese deseo de vivir del teatro. Hace poco participando en los Encuentros de Teatro del Norte, consultaba a los organizadores de un reconocido festival de teatro amateur, precisamente por este fenómeno. Al festival que estábamos organizando llegaban propuestas que resultan sospechosas. ¿Cómo detectarlas? No hay otra forma que rastrear la manera en que el grupo se define y se presenta públicamente. Es o no es.

Y para terminar vuelvo y no sé por qué a “Airbag”: “profesional, muy profesional”, espero que me haya salido por lo menos este el artículo.

Javier Salvo.